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Teyú Cuaré, el “refugio nazi” en Misiones: del mito de Bormann a las fotos de Hitler

09-08-2017 Comentar
Una investigación liderada por antropólogos del Conicet explica qué es esa extraña casa de piedra en la selva misionera que se descubrió en 2015.







Cerca de las ruinas jesuíticas de San Ignacio, en Misiones, algo oculto desentona. En el Parque Provincial Teyú Cuaré hay un refugio de no más de 3×3 metros, hecho con ladrillos y en estilo europeo, con una estética urbana que no tiene nada que ver con la húmeda selva misionera. Y que en su interior escondió, entre otras cosas, algo desconcertante: una lata oxidada de dulce de membrillo fotos de Mussolini y Hitler.

El único sendero que llega al sitio desemboca en una estructura de cinco metros de altura y paredes construidas con pesados bloques de piedra: esto necesitó de un enorme trabajo para llevarlas desde una cantera, darles forma y apilarlas. Y allí mismo se colocaron ventanas y un complejo sistema de cloacas.





¿Para qué se construyó esta estructura si no era para proteger algo?

La primera noticia sobre esta historia se conoció el 22 de marzo de 2015. “Un refugio nazi en la selva misionera” fue uno de los primeros titulares, imprecisos, y rebotó en todo el mundo.

En 2017 hay algunas certezas más -a pesar de que las dudas no se evacuaron del todo- gracias al riguroso trabajo de Daniel Schávelzon y Ana Igareta, arqueólogos investigadores del Conicet que lideraron una investigación sobre este extraño complejo de construcciones.

Su trabajo lo convirtieron en un libro, Arqueología de un refugio nazi en la Argentina (Planeta, 456 páginas, 499 pesos) muy detallado sobre Teyú Cuaré.

Allí se creyó incluso, durante mucho tiempo y de manera equivocada, que se había refugiado Martin Bormann, secretario de Hitler. Entre los hallazgos aparecieron también un recorte de diarios con la imagen de un soldado alemán con la cruz esvástica, una moneda de 50 Reichspfennig (Alemania, 1942), dos coronas eslovacas de 1940, un Dinar yugoslavo de 1938 y una moneda de un centavo argentino acuñada en 1939.

También aparecieron objetos de lujo y exóticos importados de Alemania junto a otros muy rudimentarios y locales, y un extraño cinturón del ejército de Franco.

La sorpresa apareció en el equipo de trabajo cuando uno de los integrantes se dio cuenta que una de las piedras estaba fuera del nivel: la retiraron y ahí empezaron a aparecer las piezas de un rompecabezas que hoy, aunque está armado, sigue siendo un enigma.






El descubrimiento alimentó aún más los mitos sobre el nazismo en Misiones. En octubre de 2015, la nuera de Adolf Eichmann, arquitecto de la solución final, tenía intenciones de ser candidata a la intendencia de Garupá aunque luego se bajó.

Sin embargo, el libro se ciñe al rigor científico: “No decimos que fue ‘nazi’ sino ‘hecha para refugio de nazis’, porque no tenemos la certeza de que se hayan refugiado”, explicó a Clarín Schávelzon, sobre el que muchos consideran el hallazgo más grande de América Latina de los últimos años.

?¿Es el trabajo más importante que hicieron en sus vidas?

?En mi caso particular, no sé si es el más importante, seguro el que tiene más impacto. La experiencia fue complicada, una cosa es el que lo se ve de afuera y otro trabajo que fue armar todo esto. Tuvimos muchas dificultades.

?¿De qué tipo? ¿Cómo fue la experiencia?

?Nos llegó a caer la policía, porque un diario de Posadas tituló “Descubren un tesoro nazi en Misiones”, por una moneda de 1920 que encontramos, que encima era inglesa. O una periodista que por unos frasquitos de vitaminas que se encontraron en Teyú Cuaré dijo que eran frascos que usaba Josef Mengele para hacer experimentos. Y después están los que ven nazis en todos lados, los que dicen que nos pagó el Mossad y esas ridiculeces.











Infodía (MF)
Teyú Cuaré

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