EXCLUSIVO: REPORTAJE A LA PRESIDENTA ELECTA Y DERROCADA DILMA ROUSSEFF

Internacionales

“Las élites no tienen pudor”

13-05-2017 Comentar

“El partido de los medios y la justicia busca destruir a los enemigos del poder financiero" Reportaje exclusivo a Dilma Rousseff
Por Martin Granovsky y Dario Pignotti para Página 12






“El PT es un factor de extrema estabilidad en Brasil. Con nosotros disminuyeron los conflictos”, explica Dilma Rousseff.


No acepta que la llamen “ex presidenta”. Elegida por segunda vez en 2014, un golpe la expulsó del poder en 2016. En esta entrevista, la única realizada en su breve paso por la Argentina para recibir el Premio Rodolfo Walsh otorgado por la Universidad de La Plata, describe cómo opera y gobierna en Brasil el partido bicéfalo de los grandes medios y los sectores financieros, que se expresa en toda América latina.

Dilma Rousseff  luce movediza y suelta en la tarde porteña. Delgada dentro de su conjunto de saco y pantalón negros y blusa roja, sin ostentación en el collar sencillo y el reloj, la presidenta electa de Brasil en 2014 y derrocada en 2016 recibió a PáginaI12 en una escala de su breve maratón argentina. El jueves el rector de la UMET Nicolás Trotta y el secretario de Clacso Pablo Gentili la escoltaron a La Plata, donde como informó este diario recibió el Premio Rodolfo Walsh de manos de la decana de Periodismo, Florencia Saintout. Al momento de este reportaje Rousseff tenía fresco su último recuerdo. Había formado parte de los miles de brasileños que acompañaron a Luiz Inácio Lula da Silva hasta Curitiba para que brindara testimonio ante el juez Sergio Moro. 

–¿Cómo salió Lula del juzgado? ¿Más fortalecido o más débil?

–Como Lula habló verdades con pasión, dignidad y honor, salió magníficamente bien. Denunció algo que pasa en Brasil y podría estar pasando en otros países. Dijo que una de las instancias de juzgamiento no está prevista en el Estado democrático de Derecho: los grandes medios. Los grandes medios producen un juzgamiento previo. No hay un juicio explícito, no hay derecho de defensa y no hay debate. Se produce una condena civil, un desmantelamiento de la moral de la persona. La destrucción física acaba con el enemigo. La destrucción a través del lawfare, la guerra jurídica, quiere aplastar la ciudadanía del individuo, destruye el derecho civil de manifestarse.

–Lula está primero en las encuestas de intención de voto tanto para una primera vuelta como para el ballottage. ¿Quiere decir que gradualmente el lawfare está perdiendo la batalla?


–Hay dos cosas. Una es la creencia absurda en este programa de pérdida de derechos de la población y pérdida de las expectativas populares. Pero al mismo tiempo no consiguieron separar a Lula del PT. El ataque barrió todos los partidos. Al nuestro no. Ni siquiera con sus argumentos absurdos.

–¿Cuáles son?

–Te acusan de que sabías. ¿Y cómo hace uno para probar que no sabía? Sería la prueba por el absurdo. Es un costado terrible de la violencia institucional de los últimos tiempos. Incluso más allá del lawfare, el concepto es que la persona tiene que probar que no sabía nada de los hechos ilícitos por los que es acusada. Todo está alterado. Hoy, en Brasil, la Constitución no es la Constitución. La Constitución es aquello que los ministros del Supremo Tribunal de Justicia dicen que es. Otro elemento más a tener en cuenta es que el STJ sostiene que quien tuvo una responsabilidad importante y una jerarquía superior seguro que consiguió esconder las pruebas de que cometió un delito. O sea que a ciento por ciento de responsabilidad, ciento por ciento de delito. También, para completar el absurdo, les sirve la teoría del dominio del hecho, utilizada por el procurador fiscal.




Brasil, Dilma Rousseff

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